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COLOSENSES 1:1-14

COLOSENSES 1:1-14 Reina Valera 2020 (RV2020)

Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Siempre que oramos por vosotros, damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues nos hemos enterado de vuestra fe en Cristo Jesús y de vuestro amor hacia todos los creyentes, alentados por la esperanza que os está reservada en los cielos. De esta esperanza ya tenéis conocimiento desde que escuchasteis el evangelio, que es la palabra verdadera que ha llegado hasta vosotros. Esta palabra se está extendiendo y produciendo fruto en todo el mundo, igual que entre vosotros desde el día que oísteis y comprendisteis la gracia de Dios en toda su verdad. Así lo aprendisteis de Epafras, nuestro consiervo amado, en quien tenéis un fiel servidor de Cristo. Fue él el que nos contó cómo os amáis en el espíritu. Por eso también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros y de pedir que Dios os llene del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Así llevaréis una vida como es digna del Señor, le agradaréis en todo, produciréis los frutos de toda buena obra y creceréis en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme al dominio de su gloria, para que obtengáis fortaleza y paciencia, y, con alegría, deis gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en la luz. Él nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

COLOSENSES 1:1-14 La Palabra (versión española) (BLP)

Pablo, apóstol de Jesucristo por designio de Dios, y el hermano Timoteo, a los creyentes de Colosas, hermanos fieles en Cristo. Que Dios, nuestro Padre, os conceda gracia y paz. Damos gracias a Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo, mientras rogamos incesantemente por vosotros, al tener noticia de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que mostráis a todos los creyentes. Os anima a ello la esperanza del premio que tenéis reservado en el cielo y que habéis conocido por medio del evangelio que es palabra verdadera. Un mensaje que ha llegado hasta vosotros y que sigue extendiéndose y dando fruto, tanto en el mundo entero como entre vosotros desde el día mismo en que tuvisteis noticia de la gracia de Dios y la experimentasteis de verdad. Así os lo enseñó nuestro querido compañero Epafras, que hace nuestras veces actuando como fiel servidor de Cristo. Él fue también quien nos contó cómo os amáis en el Espíritu. Por eso, desde el día en que nos enteramos de todo esto, no cesamos de rogar por vosotros. Pedimos a Dios que os llene del conocimiento de su voluntad, que os haga profundamente sabios y os conceda la prudencia del Espíritu. Vuestro estilo de vida será así totalmente digno y agradable al Señor, daréis fruto en toda suerte de obras buenas y creceréis en el conocimiento de Dios. Su glorioso poder os dotará de una fortaleza a toda prueba para que seáis ejemplo de constancia y paciencia, y para que, llenos de alegría, deis gracias al Padre que os ha juzgado dignos de compartir la herencia de su pueblo en el reino de la luz. Él es quien nos ha rescatado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, del que nos viene la liberación y el perdón de los pecados.

COLOSENSES 1:1-14 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)

Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, junto con el hermano Timoteo, a nuestros fieles hermanos en Cristo, los que en la ciudad de Colosas forman parte del pueblo santo. Que Dios nuestro Padre derrame su gracia y su paz sobre vosotros. Siempre que oramos por vosotros damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues hemos recibido noticias de vuestra fe en Cristo Jesús y de vuestro amor para con todos los que pertenecen al pueblo santo, amor basado en la esperanza de lo que Dios os ha reservado en el cielo. Vosotros alcanzasteis esta esperanza al escuchar el mensaje verdadero del evangelio. Este mensaje que os fue predicado está creciendo y dando fruto en todo el mundo, igual que ha sucedido entre vosotros desde que oísteis hablar del amor de Dios y supisteis que ese amor es verdadero. Esto os enseñó nuestro querido Epafras, que ha trabajado con nosotros y en quien tenéis un fiel servidor de Cristo. Él nos ha traído noticias del amor que el Espíritu os inspira. Por esta razón, nosotros, desde el día en que lo supimos, no hemos dejado de orar por vosotros y de pedir a Dios que os haga conocer plenamente su voluntad, y que os dé toda clase de sabiduría y entendimiento espiritual. Así podréis portaros como deben hacerlo los que pertenecen al Señor, haciendo siempre lo que le agrada, dando frutos de toda clase de buenas obras y llegando a conocer mejor a Dios. Le pedimos que con su glorioso poder os haga fuertes; así podréis soportarlo todo con mucha fortaleza y paciencia, y con alegría daréis gracias al Padre, que os ha preparado para recibir en la luz aquella parte de la herencia que reserva a quienes pertenecen al pueblo santo. Dios nos ha librado del poder de la oscuridad y nos ha llevado al reino de su amado Hijo, por quien hemos recibido la liberación y el perdón de los pecados.

COLOSENSES 1:1-14 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Que Dios nuestro Padre os conceda gracia y paz. Siempre que oramos por vosotros, damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues hemos recibido noticias de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis por todos los santos a causa de la esperanza reservada para vosotros en el cielo. De esta esperanza ya habéis sabido por la palabra de verdad, que es el evangelio que ha llegado hasta vosotros. Este evangelio está dando fruto y creciendo en todo el mundo, como también ha sucedido entre vosotros desde el día en que supisteis de la gracia de Dios y la comprendisteis plenamente. Así lo aprendisteis de Epafras, nuestro querido colaborador y fiel servidor de Cristo para el bien de vosotros. Fue él quien nos habló del amor que tenéis en el Espíritu. Por eso, desde el día en que lo supimos, no hemos dejado de orar por vosotros. Pedimos que Dios os haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que viváis de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseveraréis con paciencia en toda situación, dando gracias con alegría al Padre. Él os ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz. Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de pecados.