PROVERBIOS 12:22-28 - Compare All Versions
PROVERBIOS 12:22-28 BLP (La Palabra (versión española))
El Señor detesta los labios mentirosos y concede su favor a los sinceros. La persona prudente oculta su saber, la insensata pregona su necedad. La persona laboriosa alcanzará el mando, a la perezosa le tocará servir. La angustia deprime al ser humano, una palabra buena lo hace feliz. El justo se aparta del mal, al malvado lo extravía su camino. El perezoso nunca logra asar su caza, no hay mayor riqueza que una persona diligente. La senda de la justicia conduce a la vida; el camino del rencor lleva a la muerte.
PROVERBIOS 12:22-28 NVI (Nueva Versión Internacional - Castellano)
El SEÑOR aborrece a los de labios mentirosos, pero se complace en los que actúan con lealtad. El hombre prudente no muestra lo que sabe, pero el corazón de los necios proclama su necedad. El de manos diligentes gobernará; pero el perezoso será subyugado. La angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra. El justo es guía de su prójimo, pero el camino del malvado lleva a la perdición. El perezoso no atrapa presa, pero el diligente ya posee una gran riqueza. En el camino de la justicia se halla la vida; por ese camino se evita la muerte.
PROVERBIOS 12:22-28 DHHE (Dios Habla Hoy Versión Española)
El Señor aborrece a los mentirosos, pero mira con agrado a los que actúan con verdad. El inteligente no hace alarde de su saber, pero el necio hace gala de su estupidez. El trabajador dominará; el perezoso será dominado. La angustia deprime al hombre; la palabra amable lo alegra. El justo sirve de guía a su prójimo, pero los malvados pierden el camino. El cazador perezoso no alcanza presa, pero el diligente alcanza grandes riquezas. El camino de la justicia lleva a la vida; el de la imprudencia lleva a la muerte.
PROVERBIOS 12:22-28 RV2020 (Reina Valera 2020)
Los labios mentirosos son abominables para el Señor, pero le complacen quienes actúan con verdad. La persona prudente oculta su saber, la insensata pregona su necedad. Los diligentes dominan a otros, pero los negligentes son dominados. La congoja abate el corazón humano; la buena palabra lo alegra. El justo es guía para su prójimo, pero el camino de los malvados los hace errar. El indolente ni aun asará lo que ha cazado; ¡precioso bien del hombre es la diligencia! En el camino de la justicia está la vida; en sus sendas no hay muerte.