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PROVERBIOS 8:27-31 - Compare All Versions

PROVERBIOS 8:27-31 RV2020 (Reina Valera 2020)

Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo, cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo, cuando fijaba los límites al mar para que las aguas no transgredieran su mandato, cuando establecía los fundamentos de la tierra, con él estaba yo ordenándolo todo. Yo era su alegría cotidiana, y disfrutaba siempre de su presencia. Me regocijaba con la parte habitada de su tierra, pues mis delicias están con los seres humanos.

PROVERBIOS 8:27-31 BLP (La Palabra (versión española))

Yo estaba allí cuando colocaba los cielos, cuando extendía el firmamento sobre el océano; cuando sujetaba las nubes en lo alto, cuando fijaba las fuentes subterráneas; cuando imponía al mar sus límites para que las aguas no se desbordasen. Cuando echaba los cimientos de la tierra, yo estaba junto a él, como aprendiz; yo era su alegría cotidiana y jugaba en su presencia a todas horas; jugaba en su mundo habitado, compartiendo con los humanos mi alegría.

PROVERBIOS 8:27-31 DHHE (Dios Habla Hoy Versión Española)

Cuando afirmó la bóveda del cielo sobre las aguas del gran mar, allí estaba yo. Cuando afirmó las nubes en el cielo y reforzó las fuentes del mar profundo; cuando ordenó a las aguas del mar no salirse de sus límites; cuando puso las bases de la tierra, allí estaba yo, fielmente, a su lado. Yo era su constante fuente de alegría, y jugueteaba en su presencia a todas horas; jugueteaba en el mundo creado, ¡me sentía feliz por el género humano!

PROVERBIOS 8:27-31 NVI (Nueva Versión Internacional - Castellano)

Cuando Dios cimentó la bóveda celeste y trazó el horizonte sobre las aguas, allí estaba yo presente. Cuando estableció las nubes en los cielos y reforzó las fuentes del mar profundo; cuando señaló los límites del mar, para que las aguas obedecieran su mandato; cuando plantó los fundamentos de la tierra, allí estaba yo, afirmando su obra. Día tras día me llenaba yo de alegría, siempre disfrutaba de estar en su presencia; me regocijaba en el mundo que él creó; ¡en el género humano me deleitaba!