HEBREOS 12:5-6 - Compara todas las versiones
HEBREOS 12:5-6RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)
y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.
HEBREOS 12:5-6NTV(Nueva Traducción Viviente)
¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del SEÑOR y no te des por vencido cuando te corrige. Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
HEBREOS 12:5-6NVI(Nueva Versión Internacional - Español)
Y ya han olvidado por completo las palabras de aliento que como a hijos se les dirigen: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor ni te desanimes cuando te reprenda, porque el Señor disciplina a los que ama y azota a todo el que recibe como hijo».
HEBREOS 12:5-6TLA(Traducción en Lenguaje Actual)
Pero ustedes parecen haberse olvidado ya del consejo que Dios les da a sus hijos en la Biblia: «Querido jovencito, no tomes las instrucciones de Dios como algo sin importancia. Ni te pongas triste cuando él te reprenda. »Porque Dios corrige y castiga a todo aquel que ama y que considera su hijo.»
HEBREOS 12:5-6DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)
y han olvidado ya lo que Dios les aconseja como a hijos suyos. Dice en la Escritura: «No desprecies, hijo mío, la corrección del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda. Porque el Señor corrige a quien él ama, y castiga a aquel a quien recibe como hijo.»
HEBREOS 12:5-6LBLA(La Biblia de las Américas)
además, habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige: HIJO MíO, NO TENGAS EN POCO LA DISCIPLINA DEL SEÑOR, NI TE DESANIMES AL SER REPRENDIDO POR ÉL; PORQUE EL SEÑOR AL QUE AMA, DISCIPLINA, Y AZOTA A TODO EL QUE RECIBE POR HIJO.
HEBREOS 12:5-6RVC(Reina Valera Contemporánea)
y ya han olvidado la advertencia que como a hijos se les dirige: «Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni te desanimes cuando te corrija; porque el Señor disciplina al que ama, y castiga a todo el que recibe como hijo.»