Salmos 11:1-7
Salmos 11:1-7 Nueva Versión Internacional - Español (NVI)
En el SEÑOR hallo refugio. ¿Cómo se atreven a decirme: «Huye al monte como las aves»? Vean cómo tensan sus arcos los malvados: preparan las flechas sobre la cuerda para disparar desde las sombras contra los que son rectos de corazón. Cuando los fundamentos son destruidos, ¿qué le queda al justo? El SEÑOR está en su santo Templo, en los cielos tiene el SEÑOR su trono y atentamente observa al ser humano; con sus propios ojos lo examina. El SEÑOR examina a justos, pero aborrece a malvados y a los que aman la violencia. Hará llover sobre los malvados ardientes brasas y candente azufre; ¡un viento abrasador será la porción de su copa! Porque el SEÑOR es justo y ama la justicia, los rectos contemplarán su rostro.
Salmos 11:1-7 Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
1 (1b) Dios es mi protector, ¡no me digan que huya a los cerros, como si fuera un pájaro! Fíjense en los malvados: se esconden en las sombras, y esperan a la gente honrada, para atacarla cuando pase. ¡Si este mundo parece estar bajo el control de los malvados, qué puede hacer la gente honrada! Pero Dios está en su santo templo; desde su palacio celestial vigila a la humanidad entera. Dios pone a prueba a los justos; él mismo los examina, pero odia con toda su alma a los malvados y a los violentos. Sobre ellos dejará caer una lluvia de brasas de fuego y de azufre encendido. ¡Un viento caliente los acabará! Dios es justo de verdad, y ama la justicia; ¡por eso la gente honrada habrá de verlo cara a cara!
Salmos 11:1-7 Reina Valera Contemporánea (RVC)
Yo confío en el Señor; ¿por qué, entonces, me sugieren que escape a las montañas, como un ave? Ciertamente, los malos preparan su arco y disponen las flechas sobre la cuerda para atacar desde las sombras a los justos. ¿Pero qué puede hacer el hombre honrado cuando son socavados los cimientos? El Señor está en su santo templo; el Señor tiene su trono en el cielo; él ve y examina a todos los seres humanos. El Señor pone a prueba al hombre honrado, pero repudia al injusto y al violento; acarrea calamidades sobre el malvado, y le lanza fuego, azufre y un viento calcinante. El Señor es justo, y ama la justicia; el hombre honrado contemplará su rostro.
Salmos 11:1-7 Biblia Dios Habla Hoy (DHH94I)
1 (1b) Yo busco mi refugio en el Señor. Es por demás que me digan: «Huye a los montes, como las aves. Fíjate en los malvados: ponen la flecha en la cuerda, tensan el arco y, desde un lugar escondido, disparan contra los hombres honrados. Y cuando las bases mismas se vienen abajo, ¿qué puede hacer el hombre honrado?» El Señor está en su santo templo. El Señor tiene su trono en el cielo, y con ojos bien abiertos vigila atentamente a los hombres. El Señor vigila a justos y a malvados, y odia con toda su alma a los que aman la violencia. El Señor hará llover sobre los malos brasas, fuego y azufre, y traerá un viento que todo lo quemará. ¡El Señor les dará su merecido! El Señor es justo y ama lo que es justo; ¡por eso lo verán cara a cara los sinceros!
Salmos 11:1-7 Biblia Reina Valera 1960 (RVR1960)
En Jehová he confiado; ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave? Porque he aquí, los malos tienden el arco, Disponen sus saetas sobre la cuerda, Para asaetear en oculto a los rectos de corazón. Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo? Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. Sobre los malos hará llover calamidades; Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos. Porque Jehová es justo, y ama la justicia; El hombre recto mirará su rostro.
Salmos 11:1-7 La Biblia de las Américas (LBLA)
En el SEÑOR me refugio; ¿cómo decís a mi alma: Huye cual ave al monte? Porque, he aquí, los impíos tensan el arco, preparan su saeta sobre la cuerda para flechar en lo oscuro a los rectos de corazón. Si los fundamentos son destruidos; ¿qué puede hacer el justo? ¶El SEÑOR está en su santo templo, el trono del SEÑOR está en los cielos; sus ojos contemplan, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. El SEÑOR prueba al justo y al impío, y su alma aborrece al que ama la violencia. Sobre los impíos hará llover carbones encendidos; fuego, azufre y viento abrasador será la porción de su copa. Pues el SEÑOR es justo; Él ama la justicia; los rectos contemplarán su rostro.
Salmos 11:1-7 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Yo confío en la protección del SEÑOR. Así que, ¿por qué me dicen: «¡Vuela como un ave a las montañas para ponerte a salvo! Los malvados ponen las cuerdas a sus arcos y acomodan sus flechas sobre las cuerdas. Disparan desde las sombras contra los de corazón recto. Cuando los fundamentos de la ley y del orden se desmoronan, ¿qué pueden hacer los justos?»? Pero el SEÑOR está en su santo templo; el SEÑOR aún gobierna desde el cielo. Observa de cerca a cada uno y examina a cada persona sobre la tierra. El SEÑOR examina tanto a los justos como a los malvados y aborrece a los que aman la violencia. Hará llover carbones encendidos y azufre ardiente sobre los malvados, y los castigará con vientos abrasadores. Pues el SEÑOR es justo y ama la justicia; los íntegros verán su rostro.