Orando La Sabiduria De Dios en tu VidaMuestra

Administrando Tus Recursos para la Gloria de Dios
Lectura: 2 Corintios 9:6–11; Proverbios 3:9–10
EOAO: 2 Corintios 9:7
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
DEVOCIONAL
Todo lo que tenemos —nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestros dones, incluso el aire que respiramos— es un regalo de Dios.
Es una verdad que nos hace sentir humildes, especialmente en un mundo que constantemente nos dice que nos apeguemos más a las cosas, ahorremos más y construyamos más grande. Pero la realidad es que no somos los dueños de lo que poseemos. Somos administradores, cuidadores temporales de lo que le pertenece permanentemente a Él.
Y cuando empezamos a ver nuestra vida desde esa perspectiva, nuestros corazones cambian.
Dejamos de dar por culpabilidad o presión y empezamos a dar por gratitud por todo aquello que ya tenemos. Dejamos de medir la generosidad por lo que sobra. En cambio, nuestro dar se convierte en un acto de adoración, un desbordamiento de confianza, gratitud y entrega. Comenzamos a preguntar, “Señor, ¿cómo puedo honrarte con lo que has puesto en mis manos?”
Y comenzamos a dar porque Él primero nos dio a nosotros.
Llegamos a darnos cuenta de que cada acto de generosidad refleja Su corazón, un Dios que no retuvo a Su Hijo unigénito, sino que lo dio libremente como el regalo supremo, pagando el precio por nuestros pecados... un precio que nunca podríamos pagar. Cuando damos, reflejamos ese tipo de amor extravagante. Ese tipo de gracia asombrosa. Ese tipo de desinterés sacrificial. Nuestra generosidad se convierte en un testimonio vivo del evangelio en el que creemos.
Pero seamos honestos: vivir con las manos abiertas puede sentirse algo riesgoso.
A veces, hay menos de lo que esperábamos. A veces, damos y nos sentimos invisibles. A veces, el miedo a no tener suficiente para nosotros mismos nos hace dudar. Pero ahí es donde necesitamos sabiduría, la sabiduría de Dios, no la del mundo.
Su sabiduría nos recuerda que dar no se trata de impresionar a otros, se trata de parecernos más a Él. Se trata de vivir como si confiáramos en que Él proveerá, incluso cuando los números no tengan sentido. Se trata de honrarlo con lo primero que tenemos, no con lo que sobra. Porque la generosidad no es solo algo que hacemos, es un reflejo de quién es Él en nosotros.
Acerca de este Plan

Orando la sabiduría de Dios en tu vida es un estudio bíblico de seis semanas diseñado para ayudarte a reducir el ritmo, abrir la Palabra de Dios y buscar Su sabiduría para las decisiones cotidianas que más importan: tus relaciones, tu tiempo, tus prioridades, tu propósito y mucho más.
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Nos gustaría agradecer a Love God Greatly - Spanish por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: spanish.lovegodgreatly.com
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