Logo de YouVersion
Ícono Búsqueda

ProcesosMuestra

Procesos

DÍA 2 DE 3

Cuando el silencio habla

Todos pasamos por temporadas difíciles. Momentos en los que sentimos que damos más de lo que recibimos, que caminamos en fe pero no vemos nada relacionado con fe, que oramos soltando la carga a Dios, pero la carga sigue ahí, y que a pesar de orar y pedir oración para que todo se solucione pronto, el silencio de Dios parece prolongarse.

El apóstol Pablo, uno de los hombres más usados por Dios en la historia de la humanidad, vivió ese tipo de procesos. En su última carta a Timoteo, desde una celda, escribió con el corazón en la mano: “Demas me abandonó… Crescente se fue… Tito también… Sólo Lucas está conmigo". ¿Te suena familiar?. Personas que comenzaron contigo pero no terminaron, gente que prometió estar, pero en el momento difícil, se fue. Alguien que insistió en que no te fallaría, pero en la primera oportunidad vendió sus principios por un plato de lentejas.

Pero déjame decirte que el Apóstol Pablo no se amargó, no dejó el ministerio, no renunció al sueño de Dios, no perdió su fe. Pidió a Marcos, porque sabía que aún había un propósito por cumplir. Esto nos enseña que incluso en los momentos más oscuros, Dios sigue escribiendo la historia. Y, tú y yo no estamos llamados a rendirnos, sino a perseverar.

Del otro lado tenemos a Nehemías, cuando supo de la destrucción de Jerusalén, no se hizo el fuerte ni ignoró su dolor. La Biblia dice que se sentó, lloró, ayunó y oró. Él comprendió algo que a veces olvidamos: No está mal llorar, está mal quedarse en el dolor.

Tienes permiso para sentarte y llorar, Dios no se ofende con tus lágrimas. Pero, también tienes un llamado: a levantarte, a ayunar, a orar, a edificar.

“Pastor, siento que nadie me ve. Nadie me escribe. Mi vida parece invisible".
Y aquí viene una verdad poderosa: Cuando nadie te escribe, Dios ya te dejó escrita Su Palabra. El apóstol Pablo te dejó 13 cartas para que tengas compañía cuando la soledad te visite. La Palabra es viva, es eficaz, y es capaz de consolarte, afirmarte y re orientarte en medio de tu proceso.

Recuerda esto:
La felicidad no tiene tanto que ver con el placer momentáneo, sino con el propósito eterno.
Dios no te llamó a una vida fácil, te llamó a una vida con sentido. Una vida donde Él, está presente en cada estación, incluso cuando todo lo demás parece ausente.

Acerca de este Plan

Procesos

Seguir a Jesús no significa ausencia de pruebas, significa caminar con propósito eterno. Las reflexiones que verás a continuación, no son sólo palabras bonitas o sacadas de cajón; son verdades nacidas del fuego, de temporadas difíciles, de lágrimas en la madrugada y de momentos en los que lo único que nos sostiene es la mano de Dios. Durante estos días, te invito a detenerte y dejar que Dios te hable en medio del proceso. ¡No estás solo! Sería lindo que vieras que sí hay propósito en medio del dolor. La buena noticia es que Dios no ha terminado contigo.

More

Nos gustaría agradecer a Pr. Frankmar por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.instagram.com/pastorfrankmar?utm_source=ig_web_button_share_sheet&igsh=ZDNlZDc0MzIxNw==