PerdónateMuestra

Un nuevo pacto - Vivir en libertad
Cuando arrestaron a Jesucristo, Pedro lo negó tres veces, a pesar de un largo caminar con Jesús y de ver todos sus milagros, su amor y su gloria, por miedo Pedro lo negó; pero al recordar las palabras de Jesús, Pedro lloró.
Después de la crucifixión de Jesucristo, Pedro volvió a su antigua vida: se quitó su túnica y se fue en su barca a pescar peces, y durante toda la noche no pescó nada. Al amanecer, Jesús se apareció. Físicamente no lo reconocían, pero les dice que echen la red. Al echarla, ya no la podían sacar por la gran cantidad de peces, y es aquí cuando reconocen que era Jesús por su gloria. Pedro, al reconocerlo, se volvió a poner su túnica, saltó al mar y, cuando llegó a tierra donde estaba Jesús, vio que Él lo esperaba con comida lista. Después de haber comido, Jesús le pregunta tres veces a Pedro si lo amaba. Pedro afirma que sí lo amaba, y Jesús le responde: "Apacienta mis ovejas" (Juan 21:1-18).
Jesucristo, a pesar de que nosotros le hemos fallado o negado como Pedro lo hizo, no nos condena ni nos aparta. Al contrario, Él va a nuestro encuentro y, aunque nosotros volvamos a nuestra antigua vida por culpa, Él vuelve por nosotros. Y no vuelve para condenarnos ni para cuestionar el porqué de lo que hicimos. Así como con Pedro, Jesús no llegó a cuestionarlo por negarlo tres veces, sino que le dio de comer, le dio descanso y, al terminar, lo restauró tres veces al afirmar que lo amaba.
Si nuestro Padre no nos condena, tú tampoco te culpes por tu pasado y tus errores. Al contrario, sé como Pedro: vuelve a ponerte tu túnica, corre a Jesús, deja que te dé descanso y te restaure las veces que sean necesarias. Sigue adelante con tu llamado. No recuerdes más todo el pasado, porque no es nada comparado con lo que Dios hará contigo.
“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” (Isaías 43:18-19).
Oración: Padre, gracias porque una vez más afirmas mi identidad como tu hijo. Te pido de favor que me des ese descanso que solo tú me puedes dar. Creo firmemente que en estos 3 días has empezado a sanar mi alma, entiendo que no es un camino fácil, pero la obra ya la has comenzado. Señor, que sea tu Espíritu Santo guiándome en tu camino, dame las fuerzas necesarias para seguir adelante en mi llamado. En el nombre de Cristo Jesús, amén.
En este plan se utilizó la Reina Valera 1960 como versión para todas las referencias bíblicas.
Escrituras
Acerca de este Plan

Perdonarte es uno de los principales pasos para seguir adelante en el camino de Jesucristo sin culpas. ¿Cuántas veces has escuchado que debes perdonar a los demás? ¿Pero y tú ya te perdonaste? ¿O te sigues culpando por tus errores y tu pasado? En este plan de 3 días encontrarás ejemplos bíblicos de vidas restauradas, y también te encontrarás como el carácter de Jesucristo te sana.
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Nos gustaría agradecer a Casa de Dios Alfa y Omega por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.facebook.com/CasadeDiosAlfayOmega/?locale=es_LA




