pero tú mantienes firme tu arco
y no doblas tus fuertes brazos,
porque el Dios poderoso
guía y protege a Israel.
Que el Dios de tu padre,
el Dios que todo lo puede,
te dé su ayuda y te bendiga.
Te bendiga con bendiciones del cielo,
con bendiciones del mar profundo,
con bendiciones a las madres
que tienen hijos y los alimentan.